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El acoso escolar o bullying

En alguna ocasión he mencionado el acoso escolar o bullying en este blog, bien con algún vídeo o con algún comentario. El caso es que el acoso escolar o también llamado bullying está por desgracia muy de moda. ¿Hasta dónde queremos llegar?. ¿Cuáles son las razones de esta escala de violencia verbal o física entre alumnos?.

Entre mis experiencias profesionales con menores he tenido que parar en varias ocasiones algún tipo de acoso entre alumnos. Normalmente escogían al más vulnerable de la clase y el más líder iba a por él. Había que cortar eso. ¿Pero es siempre así?

La realidad es que no, no siempre es el más débil ni el más fuerte o al revés. En ocasiones son muchos los factores que llevan a que se produzca algún tipo de acoso. En otras ocasiones además el profesorado, padres y otros adultos es ajeno a lo que sucede ya que el acoso puede ser sutil en un comienzo y prolongado en el tiempo sin que nadie sepa lo que sucede. Pero veamos un poco más en profundidad el fenómeno.

El acoso escolar o bullying puede aparecer prácticamente en cualquier edad escolar, sea más o menos pequeño el acosador y el acosado. Puede ser una persona la acosada o un pequeño grupo, al igual que sucede con los acosadores. La prevención y educación sobre el tema en los colegios, institutos y hogares es clave. Educar en la igualdad y la aceptación a los otros es importante para evitar situaciones de acoso y maltrato entre compañeros.

El acoso escolar se produce entre compañeros de aula y es un acto que se realiza de manera repetida e intencionadamente. Aunque los adultos en la mayoría de las ocasiones desconocen hasta que no es muy evidente el acoso, los compañeros suelen conocer la situación que se desarrolla en la clase.

¿Por qué se acosa?. Los motivos pueden ser variados: por que sea alguien nuevo en el colegio o la clase, porque sea de otra cultura o país, porque físicamente sea diferente al resto, porque saque buenas o malas notas, y por muchos otros motivos.

La consecuencia es que la persona acosada siente rechazo grupal y temor a la persona/s que le acosan o intimidan. Las consecuencias pueden ser graves para quién realiza esas acciones, para quién lo recibe y también para aquellos que lo ven o lo conocen y no hacen nada para evitarlo

Los casos de acoso escolar pueden empezar con bromas, en un principio sin mala intención.  Se puede reflejado en acciones como: golpear, empujar, amenazar, insultar, burlarse, hacer el vacío a esa persona, no incluirle en el grupo, enviar notas, emails, mensajes de texto por el móvil o redes sociales. También ridiculizar, poner motes, difundir rumores, robar…

Respetando a los demás, sus derechos y nuestros derechos se puede evitar el acoso. Callarse no es la forma de parar el acoso, ya que éste se alimenta del silencio.

Se pueden distinguir tres grupos dentro del acoso escolar. Estas son algunas de sus características y consecuencias:

EL AGRESOR O AGRESORES:

  • Aprenden la agresión verbal o física como parte de su conducta.
  • Reconocimiento social dentro del grupo a causa del miedo.
  • Ese tipo de conducta aparece en otras situaciones.

LA VÍCTIMA:

  • Fracaso y dificultades escolares.
  • Alto nivel de ansiedad y malestar.
  • Fobia escolar.
  • Baja autoestima.
  • Tristeza.

ESPECTADOR O ESPECTADORES:

  • Aprenden esta forma inadecuada de comportarse.
  • Observan conductas inapropiadas y hacen que se repitan más.
  • Falta de sensibilidad ante el sufrimiento de otros compañeros.

La empatía o ponerse en el «lugar del otro» ayudará también a frenar el acoso. Sentir sus emociones como si fueran las nuestras. Si ves acoso escolar no te calles ya que nadie merece ser acosado. Lo importante es respetar, no pegar, devolver ataques sino expresar como uno se siente y pedir ayuda.

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Una de cortos: Silencios

Esta vez os dejo un corto mensaje sobre el Bullying o el acoso escolar. Se trata de Silencios. Un proyecto escolar del IES Augusto González de Linares en Peñacastillo, Santander (España). Es importante que surjan proyectos como este o parecidos para concienciar a los alumnos tanto de colegio como instituto de este problema. Por lo tanto enhorabuena por proyectos así.

El corto silencios se basa en la historia de una chica que sufre acoso escolar. Dura 5 minutos 40 segundos, suficiente tiempo para un corto. No desvelaré mucho más del cortometraje para que lo podáis disfrutar.

El acoso escolar o bullying como ya he dicho en ocasiones anteriores en este blog, es un problema que se da en todas la clases sociales y que puede afectar no sólo a esa persona o personas que se consideran débiles en una clase. La prevención y en su defecto detección del problema a tiempo son fundamentales. La educación en valores y compañerismo ayudarán a prevenir este problema que en muchas ocasiones puede pasar desapercibido. Lo mejor si eres compañeros y ves que otro sufre acoso, denuncia ese acoso. No participes en él sólo por sentirte integrado.

STOP BULLYING

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Creando burbujas en los niños

¿Están los niños hoy en día cada vez más mimados?. En algunos casos la respuesta es afirmativa. Son muchos los padres, que crean burbujas alrededor de sus hijos. Tienen miedo de que se hagan daño de alguna forma y los protegen hasta el exceso. Ya, hace mucho, se hablo aquí de los padres sobreprotectores con aquella publicación de: helicópteros, apisonadoras y otros guardaespaldas.

La protección de un hijo es algo natural, pero la sobreprotección y la creación de burbujas a su alrededor no es nada favorable. He visto en algunos niños como sus padres los hacen cada vez más niños, más pequeños de lo que en realidad son. Esto al final es perjudicial para ellos. Los primeros suspensos, las primeras frustraciones, son algo natural de la vida que deben experimentar por primera vez en algún momento.

A nadie le gusta ver a un niño llorar, pero a veces esos lloros son fruto de una frustración por no conseguir algo un juguete, un favor de un amigo o una buena nota. Los niños poco a poco deben ir aprendiendo por sí mismos, y aprender es a veces tropezar y caer para poder levantarse de nuevo. Ayudar y guiar a los niños está bien, y es lo que se debe hacer, protegerlos contra todo es imposible y crear burbujas en su vida puede ser más perjudicial que beneficioso, por lo tanto cuidado.

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Cuentos para pensar: El traje del emperador

Esta vez un cuento que a mí siempre me ha gustado. Recuerdo una vez que lo usé con un grupo de niños para trabajar la mentira y la confianza, fue todo un acierto y gustó mucho. Espero que también os guste tanto como a ellos. El cuento nos habla de la importancia de decir las cosas a veces aunque no nos guste escucharlas o decirlas, también de las apariencias. Aparentar lo que no se es, o lo que no se tiene al final sólo perjudica y no ayuda nada.

Este cuento es El Traje del emperador o  también se llama El rey desnudo escrito por Hans Christian Andersen.

El traje del Emperador (Hans Christian Andersen)

Hace muchos años había un Emperador tan aficionado a los trajes nuevos, que gastaba todas sus rentas en vestir con la máxima elegancia.

No se interesaba por sus soldados ni por el teatro, ni le gustaba salir de paseo por el campo, a menos que fuera para lucir sus trajes nuevos. Tenía un vestido distinto para cada hora del día, y de la misma manera que se dice de un rey: “Está en el Consejo”, de nuestro hombre se decía: “El Emperador está en el vestuario”.

La ciudad en que vivía el Emperador era muy alegre y bulliciosa. Todos los días llegaban a ella muchísimos extranjeros, y una vez se presentaron dos truhanes que se hacían pasar por tejedores, asegurando que sabían tejer las más maravillosas telas. No solamente los colores y los dibujos eran hermosísimos, sino que las prendas con ellas confeccionadas poseían la milagrosa virtud de ser invisibles a toda persona que no fuera apta para su cargo o que fuera irremediablemente estúpida.

-¡Deben ser vestidos magníficos! -pensó el Emperador-. Si los tuviese, podría averiguar qué funcionarios del reino son ineptos para el cargo que ocupan. Podría distinguir entre los inteligentes y los tontos. Nada, que se pongan enseguida a tejer la tela-. Y mandó abonar a los dos pícaros un buen adelanto en metálico, para que pusieran manos a la obra cuanto antes.

Ellos montaron un telar y simularon que trabajaban; pero no tenían nada en la máquina. A pesar de ello, se hicieron suministrar las sedas más finas y el oro de mejor calidad, que se embolsaron bonitamente, mientras seguían haciendo como que trabajaban en los telares vacíos hasta muy entrada la noche.

«Me gustaría saber si avanzan con la tela»-, pensó el Emperador. Pero había una cuestión que lo tenía un tanto cohibido, a saber, que un hombre que fuera estúpido o inepto para su cargo no podría ver lo que estaban tejiendo. No es que temiera por sí mismo; sobre este punto estaba tranquilo; pero, por si acaso, prefería enviar primero a otro, para cerciorarse de cómo andaban las cosas. Todos los habitantes de la ciudad estaban informados de la particular virtud de aquella tela, y todos estaban impacientes por ver hasta qué punto su vecino era estúpido o incapaz.

«Enviaré a mi viejo ministro a que visite a los tejedores -pensó el Emperador-. Es un hombre honrado y el más indicado para juzgar de las cualidades de la tela, pues tiene talento, y no hay quien desempeñe el cargo como él».

El viejo y digno ministro se presentó, pues, en la sala ocupada por los dos embaucadores, los cuales seguían trabajando en los telares vacíos. «¡Dios nos ampare! -pensó el ministro para sus adentros, abriendo unos ojos como naranjas-. ¡Pero si no veo nada!». Sin embargo, no soltó palabra.

Los dos fulleros le rogaron que se acercase y le preguntaron si no encontraba magníficos el color y el dibujo. Le señalaban el telar vacío, y el pobre hombre seguía con los ojos desencajados, pero sin ver nada, puesto que nada había. «¡Dios santo! -pensó-. ¿Seré tonto acaso? Jamás lo hubiera creído, y nadie tiene que saberlo. ¿Es posible que sea inútil para el cargo? No, desde luego no puedo decir que no he visto la tela».

-¿Qué? ¿No dice Vuecencia nada del tejido? -preguntó uno de los tejedores.

-¡Oh, precioso, maravilloso! -respondió el viejo ministro mirando a través de los lentes-. ¡Qué dibujo y qué colores! Desde luego, diré al Emperador que me ha gustado extraordinariamente.

-Nos da una buena alegría -respondieron los dos tejedores, dándole los nombres de los colores y describiéndole el raro dibujo. El viejo tuvo buen cuidado de quedarse las explicaciones en la memoria para poder repetirlas al Emperador; y así lo hizo.

Los estafadores pidieron entonces más dinero, seda y oro, ya que lo necesitaban para seguir tejiendo. Todo fue a parar a sus bolsillos, pues ni una hebra se empleó en el telar, y ellos continuaron, como antes, trabajando en las máquinas vacías.

Poco después el Emperador envió a otro funcionario de su confianza a inspeccionar el estado de la tela e informarse de si quedaría pronto lista. Al segundo le ocurrió lo que al primero; miró y miró, pero como en el telar no había nada, nada pudo ver.

-¿Verdad que es una tela bonita? -preguntaron los dos tramposos, señalando y explicando el precioso dibujo que no existía.

«Yo no soy tonto -pensó el hombre-, y el empleo que tengo no lo suelto. Sería muy fastidioso. Es preciso que nadie se dé cuenta». Y se deshizo en alabanzas de la tela que no veía, y ponderó su entusiasmo por aquellos hermosos colores y aquel soberbio dibujo.

-¡Es digno de admiración! -dijo al Emperador.

Todos los moradores de la capital hablaban de la magnífica tela, tanto, que el Emperador quiso verla con sus propios ojos antes de que la sacasen del telar. Seguido de una multitud de personajes escogidos, entre los cuales figuraban los dos probos funcionarios de marras, se encaminó a la casa donde paraban los pícaros, los cuales continuaban tejiendo con todas sus fuerzas, aunque sin hebras ni hilados.

-¿Verdad que es admirable? -preguntaron los dos honrados dignatarios-. Fíjese Vuestra Majestad en estos colores y estos dibujos -y señalaban el telar vacío, creyendo que los demás veían la tela.

«¡Cómo! -pensó el Emperador-. ¡Yo no veo nada! ¡Esto es terrible! ¿Seré tan tonto? ¿Acaso no sirvo para emperador? Sería espantoso».

-¡Oh, sí, es muy bonita! -dijo-. Me gusta, la apruebo-. Y con un gesto de agrado miraba el telar vacío; no quería confesar que no veía nada.

Todos los componentes de su séquito miraban y remiraban, pero ninguno sacaba nada en limpio; no obstante, todo era exclamar, como el Emperador: -¡oh, qué bonito!-, y le aconsejaron que estrenase los vestidos confeccionados con aquella tela en la procesión que debía celebrarse próximamente. -¡Es preciosa, elegantísima, estupenda!- corría de boca en boca, y todo el mundo parecía extasiado con ella.

El Emperador concedió una condecoración a cada uno de los dos bribones para que se las prendieran en el ojal, y los nombró tejedores imperiales.

Durante toda la noche que precedió al día de la fiesta, los dos embaucadores estuvieron levantados, con dieciséis lámparas encendidas, para que la gente viese que trabajaban activamente en la confección de los nuevos vestidos del Soberano. Simularon quitar la tela del telar, cortarla con grandes tijeras y coserla con agujas sin hebra; finalmente, dijeron: -¡Por fin, el vestido está listo!

Llegó el Emperador en compañía de sus caballeros principales, y los dos truhanes, levantando los brazos como si sostuviesen algo, dijeron:

-Esto son los pantalones. Ahí está la casaca. -Aquí tienen el manto… Las prendas son ligeras como si fuesen de telaraña; uno creería no llevar nada sobre el cuerpo, mas precisamente esto es lo bueno de la tela.

-¡Sí! -asintieron todos los cortesanos, a pesar de que no veían nada, pues nada había.

-¿Quiere dignarse Vuestra Majestad quitarse el traje que lleva -dijeron los dos bribones- para que podamos vestirle el nuevo delante del espejo?

Quitose el Emperador sus prendas, y los dos simularon ponerle las diversas piezas del vestido nuevo, que pretendían haber terminado poco antes. Y cogiendo al Emperador por la cintura, hicieron como si le atasen algo, la cola seguramente; y el Monarca todo era dar vueltas ante el espejo.

-¡Dios, y qué bien le sienta, le va estupendamente! -exclamaban todos-. ¡Vaya dibujo y vaya colores! ¡Es un traje precioso!

-El palio bajo el cual irá Vuestra Majestad durante la procesión, aguarda ya en la calle – anunció el maestro de Ceremonias.

-Muy bien, estoy a punto -dijo el Emperador-. ¿Verdad que me sienta bien? – y volviose una vez más de cara al espejo, para que todos creyeran que veía el vestido.

Los ayudas de cámara encargados de sostener la cola bajaron las manos al suelo como para levantarla, y avanzaron con ademán de sostener algo en el aire; por nada del mundo hubieran confesado que no veían nada. Y de este modo echó a andar el Emperador bajo el magnífico palio, mientras el gentío, desde la calle y las ventanas, decía:

-¡Qué preciosos son los vestidos nuevos del Emperador! ¡Qué magnífica cola! ¡Qué hermoso es todo!

Nadie permitía que los demás se diesen cuenta de que nada veía, para no ser tenido por incapaz en su cargo o por estúpido. Ningún traje del Monarca había tenido tanto éxito como aquél.

-¡Pero si no lleva nada! -exclamó de pronto un niño.

-¡Dios bendito, escuchen la voz de la inocencia! -dijo su padre; y todo el mundo se fue repitiendo al oído lo que acababa de decir el pequeño.

-¡No lleva nada; es un chiquillo el que dice que no lleva nada!

-¡Pero si no lleva nada! -gritó, al fin, el pueblo entero.

Aquello inquietó al Emperador, pues barruntaba que el pueblo tenía razón; mas pensó: «Hay que aguantar hasta el fin». Y siguió más altivo que antes; y los ayudas de cámara continuaron sosteniendo la inexistente cola.

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Los campamentos de verano

Tal vez, si tenéis hijos, este verano disfruten de algún campamento típico de verano. Es algo muy normal en estas fechas tras la finalización del colegio. ¿Y ahora qué hacemos con los niños?. Los campamentos son una forma de que los niños conozcan otros niños, aprendan, jueguen, tengan experiencias fuera de su casa y así los padres se quedan más tranquilos si no tienen vacaciones ellos.

Pero a veces algunos padres no se quedan tranquilos, sino intranquilos. Entonces lo que pasa es que empiezan a transmitir ese malestar a los niños, que al final van con miedo a los campamentos, especialmente sí es la primera vez que van o salen de casa. Es normal, tener algo de ansiedad o nervios ante las primeras salidas de los pequeños o sí son extranjero. Lo que no conocemos de antemano nos da ansiedad, por ser nuevo. Esto lo que hace es prepararnos, nuestro cuerpo se prepara para el cambio. Sin embargo no debe asustar y mucho menos hacer que esto asuste a los niños.

Debemos tratar de que el niño o niña  (e incluso adolescente), conozca previamente que va a estar 1 semana, 2 semanas o un mes (o el tiempo que vaya), a un campamento fuera de su ciudad o dentro (si es urbano para los más pequeños). También si puede ser que conozca dónde va si es otra ciudad u otro país, y lo que va a hacer allí. Normalmente todos los campamentos urbanos, nacionales o no nacionales facilitan algún tipo de programa o información. Es conveniente leerlo con el niño, o si no es posible explicárselo.

Quizá, y según el tipo de campamento o como sea el niño/a, haya actividades que no le gusten mucho. Es recomendable hacer hincapié entonces en las que le podrían gustar y sobretodo en la experiencia que va a tener después. Como es normal, cada persona es un mundo. Cada niño puede reaccionar distinto al mismo tipo de campamento. En algunos casos es la primera prueba de fuego sin mamá y sin papá. Pero no hay que temer nada. Es bueno que se empiecen a independizar de los padres y descubran que más allá de su colegio y familia hay más cosas y más niños con los que jugar. Cada campamento y actividad es un mundo, hay de muchos tipos y es conveniente elegir lo que mejor va al niño por su carácter o su experiencia previa.

Una vez en el campamento (e incluso en la salida), los niños y los adolescentes cuentan con monitores preparados. Esto varia también según actividad, algunos, sino la mayoría están formados por el campamento. Se suelen hacer en muchos de ellos formaciones específicas para las actividades que hacen en los campamentos, tareas más administrativas, trato a los menores adecuado, e incluso convivencias entre los monitores que van a participar en el campamento. Todo ello con el fin, de que el equipo de monitores esté totalmente preparado para la acogida de los niños y adolescentes. Por tanto no están sólo, sí ese es el miedo inicial de los padres. Es importante confiar en los monitores que se ocupan y en sus coordinadores.

Llamar constantemente o querer saber cada minuto que ocurre en el campamento, altera al niño y a los monitores. Dificultando la tarea de estos mucho. Cada campamento tiene unas reglas diferentes en cuanto a la comunicación. Hay campamentos que incluso permiten la visita el fin de semana, esto suele ser si son niños muy pequeños. Será importante preguntar eso, y atenerse a las reglas del campamento. Recuerdo que los niños no están solos.

Seguir las indicaciones propias de cada actividad o campamento y confiar en la profesionalidad de sus trabajadores es fundamental para que los niños y adolescentes disfruten y las familias no estén nerviosas. Van de campamento para aprender, jugar, conocer nueva gente y desconectar de su entorno. Aprendiendo a volar solos. 

Por lo tanto:

  • No transmitir nuestros miedos y ansiedades al niño. 
  • Recordar que van a aprender y conocer a mucha gente nueva.
  • El niño debe conocer previamente la asistencia al campamento.
  • Conocer en que va a consistir su campamento. 
  • Si puede conocer previamente a su monitor y/o compañeros acudir.
  • No agobiar con llamadas frecuentes.
  • Conocer las reglas de cada campamento.
  • Elegir bien el campamento. 
  • Recordar que van a aprender, a jugar y a conocer nueva gente.

¡Será una experiencia recordada por muchos años!

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El semáforo

Hoy os quería dejar una técnica muy bonita para trabajar el control de emociones con niños especialmente aunque puede servir para todo el mundo. Se trata del semáforo. Es una técnica muy sencilla que sirve especialmente para las emociones negativas como por ejemplo la ira. Se trata de gestionar las emociones como si fueran un semáforo, en rojo esperamos, en ámbar o amarillo esperamos para cruzar ( en este caso buscamos soluciones) y en verde ya cruzamos.

  1. Rojo: ALTO, PARA. Cuando la emoción está descontrolada y nos descontrola a nosotros.
  2. Amarillo: PIENSA soluciones a lo que está pasando y como puedes actuar de mejor manera. También piensa las consecuencias de esas soluciones, igual la solución es pegar a mi jefe si estamos discutiendo en la oficina, pero si le pego lo más probable es que me despidan por lo que no es una opción a valorar. Y así se valorarían todas las opciones.
  3. Verde: SOLUCIONA escogiendo la mejor opción y ADELANTE cuando la hayas puesto en marcha.

Esta técnica se utiliza como ya he dicho mucho con niños y murales ya que lo ven todo visualmente y lo aprenden mejor. También se usa más con grupos que de forma individual aunque se pueden trabajar de todas las formas. Podemos aplicarla a nosotros mismos también. Sabemos que a veces es complicado controlarse los enfados pero es bueno ir practicando con la técnica del semáforo.

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La influencia de los amigos

Somos seres sociales. Admitamos eso. Necesitamos la compañía de otras personas. Los amigos, y las amigas, son una parte fundamental del desarrollo especialmente a ciertas edades como puede ser la adolescencia. Nos ayudan a crear nuestra identidad, identidad como personas dentro de un grupo, identidad social. También nos ubican en nuevo contexto y entorno para nosotros fuera de la familia, los estudios y/o trabajo. A veces los amigos surgen en estos contextos y otras veces en otros.

Las amistades pueden ejercer una gran y positiva influencia en las personas. Ayudan en ocasiones a hacer actos altruistas, a comprender las emociones de otras personas, a ponernos en lugar, fomentan la empatía entre personas, facilitan la comunicación interpersonal. Y por supuesto son una parte fundamental para el desarrollo de las habilidades sociales.

Las habilidades sociales, son las habilidades que nos facilitan la comunicación con cualquier otra persona, y en cualquier contexto. Son ellas también las que nos van a permitir comportarnos de un modo u otro según con quien tratemos. No es lo mismo hablar con un cliente, con tu jefe/a, con tu novio/a o con un amigo/a.

Por tanto en un primer momento los amigos, son una influencia positiva. ¿Pero qué pasa si son una mala influencia?. Esto por desgracia también puede suceder. Las amistades pueden generar malas influencias, inclusión en problemas legales, robos, drogas u otro tipo de problemas bien serios. También cómo en todas las relaciones no hace falta llegar a esos extremos de mala influencia que he puesto. Pero si puede ser habitual que los adolescentes empiecen a fumar y/o beber porque su grupo de amigos (o grupo de pares, que es como se llama a los grupos de amigos que tienen más o menos la misma edad). También es normal, tener roces, peleas, broncas. En ocasiones se superan y en otras no, pero su influencia en el desarrollo de esas personas es fundamental para su vida futura.

Porque la influencia de los amigos para bien o para mal es inevitable, incluso sin que ellos se den cuenta de tal influencia en la vida tuya y al revés.

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