Archivo de la categoría: Resuelve

Me separo. ¿Cómo se lo digo a mi hijo?

Las separaciones son cosa de dos, pero cuando se tienen hijos implica más personas y entonces la cosa se complica. Entonces, ¿cómo se lo digo a mi hijo que me separo?.

Lo primero es importante que entendamos que nuestros hijos NO SE SEPARAN, es decir, la pareja se rompe, se separa o se divorcia pero los hijos deben estar en terreno neutral. Los que deciden separarse son los padres, dos personas adultas que de mutuo acuerdo (o a veces no) deciden poner fin a su relación. Pero esto no debe ser poner fin a la relación de los hijos con alguno de los padres. El interés de los hijos siempre debe estar por delante del de los padres, debe prevalecer.

Es importante no desfigurar, hablar mal de la otra persona (padre o madre) delante de los hijos, es importante fomentar un trato positivo delante de los hijos.

Las separaciones o divorcios suelen afectar mucho a quién las padece y a los hijos también. Las emociones negativas aparecen con gran frecuencia en este tipo de conflictos y afectan a todo el conjunto familiar: padres e hijos. Emociones como ira o ansiedad puede generar gran malestar en los menores cuando situaciones como gritos, insultos, discusiones, etc, se presentan en el hogar familiar pueden generar mayor malestar en los menores. Se debe cuidar la salud emocional de los pequeños.

Llegado el momento, cuando la separación o el divorcio son una realidad, es el momento de hablar con los hijos y explicarles que sus padres se van a separar.

  1. Encontrar el momento adecuado (aunque ninguno nos parezca adecuado). En un entorno tranquilo y agradable para el niño.
  2. Transmitir confianza y tono relajado.
  3. La separación es una decisión de papá y de mamá (aunque sea más una parte la que desea separarse). La información debe ajustarse a la edad del niño, de forma clara y sin sesgar. Todo para que puedan comprender mejor.
  4. Se puede repetir la conversación, las palabras, la información siempre que los hijos lo necesiten. Resolviendo de este modo cualquier miedo o duda que pueda aparecer.
  5. No se deben hacer promesas que no se van a cumplir sólo por contentar a los hijos en ese momento. Es un momento duro para todos pero no se deben hacer promesas que no se cumplirán más adelante.
  6. Informar de la situación a partir de ese momento (en caso de que se haya llegado a un acuerdo entre los padres o judicial llegado el caso) de quién va a vivir con ellos, dónde, etc. Informar de los cambios que se van a producir en su vida ayudará a entender la situación mejor.
  7. El tono debe ser tranquilo y relajado, por muy angustiados que los padres estén. La calma y como se digan las cosas afectarán a la reacción de los hijos. Las emociones, y su descontrol pueden ser malos aliados a la hora de explicar una separación a los hijos.
  8. Señalar como culpable a la otra parte del matrimonio o de la pareja delante de los hijos no facilitará la separación. Recordamos que los hijos son neutrales no son la pareja.
  9. Mostrar las ventajas ante este nuevo contexto familiar podrán facilitar la nueva visión del menor.
  10. La adaptación de toda la familia a este mundo nuevo no será fácil. Es un proceso que debe llevar su tiempo y en algunos miembros será más largo que en otros.
  11. Transmitir que la decisión es firme y será positivo para la familia aunque ahora no se vea así. (Se acabarán discusiones, mejor ambiente familiar, etc.)

Broken Heart

La presencia de ambos padres en la conversación es el ideal para un mejor afrontamiento de la situación. Sin embargo no todos los matrimonios o parejas consiguen poder llegar a este nivel de entendimiento en algunas ocasiones, por lo tanto se debe recalcar en gran medida el punto número 8, los hijos no son la  pareja. Es importante que si existiera mala relación entre los padres esta no se vea reflejada, en la medida de lo posible delante de los hijos, tratando de transmitir una imagen limpia de los padres dentro del respeto para los hijos.

También en la medida que se pueda mantener las mismas actividades de los niños y el mismo colegio. Es decir si el niño iba a fútbol o a baloncesto que siga yendo, etc. En ocasiones los padres se sienten mal cuando se separan por los hijos y tienden a sobreproteger a los menores. Este hecho es más habitual de lo que parece pero no por ello es una buena práctica. Tampoco justificar ciertas actitudes como por ejemplo que se porten mal y consentirlo repetidamente. Repito que hay que tratar de separar los hijos de la ruptura de la pareja. No siempre es fácil y por supuesto cada pareja es un mundo y esto son temas y consejos generales. Ya que cada familia y padres deberán adaptarse a su situación particular, sus hijos, edades, etc.

La negociación es una palabra que debe entrar en juego dentro de los padres. Ya que deberán negociar ciertas normas, actitudes en el hogar consentidas, premios, etc. Tener normas distintas en cada padre puede llegar a confundir al niño.

Por último, lo mejor es no evitar la conversación ya que los niños o adolescentes van a poder ver de primera mano como algo está cambiando en su hogar, facilitar la adaptación a esta nueva situación es tarea de los padres con ayuda externa (familiares u expertos) si fuera necesaria en esos casos.

Logo_Moonlight                                         https://moonlightpsychology.com                                   

Copyrighted.com Registered & Protected  KJ5N-QFW1-2MPR-KUZL

Email   Síguenos – Follow us:Síguenos en TwitterSiguenos en Tumblr


Volviendo al colegio

Hace unas horas os hablaba de la vuelta a la rutina y los trabajos y el «síndrome postvacacional» del que tanto se habla en los medios. Y los niños, ¿qué pasa con ellos?. La vuelta al colegio puede resultar incluso traumática para algunos pequeños, las vacaciones son demasiado largas y volver a la rutina y a separarse de los padres es algo difícil para algunos niños. Especialmente aquellos que van por primera vez al colegio. Es algo normal, por lo tanto papás y mamás no os preocupéis. Los profesores de cada centro estarán atentos y están especializados en cada edad que se atienden. Están en buenas manos, si los primeros días lloran, tranquilos. Se irán acostumbrando y está es su forma de decir no quiero quedarme. Con el paso del tiempo se irán acostumbrando, tanto grandes como pequeños. Harán nuevos amigos y descubrirán nuevas cosas.  Aquí van algunas recomendaciones para que el inicio sea lo más tranquilo posible:

  1. Prepara a tu hijo/a para el inicio del curso escolar: En la semana previa o días previos, hablar con los hijos sobre la vuelta al colegio, a la rutina, de forma lo más natural posible para que se vayan preparando.
  2. Utilizar un tono tranquilo para hablar de las clases y el colegio: para que el niño no tenga miedo a la vuelta, la escuela es un centro de saber y dónde va a además a hacer muchos amigos. Si se le amenaza con eso irá a disgusto y con miedo.
  3. Nueva «mochila»: Es decir si se van a comprar algún bolígrafo nuevo, lápices, gomas de borrar, libros, o cualquier cosa relacionada con el colegio. Si los niños van con vosotros participaran de la preparación. Esto les ayudará con la idea de la vuelta.
  4. Seguridad y confianza: Mostrando seguridad ante todo lo que viene por aprender para ellos. Será una experiencia positiva para él.
  5. Sí el colegio es nuevo: si es nuevo, es bueno que vayan a visitarlo antes, si es posible. O que se visite la zona para que el niño se vaya acostumbrando poco a poco.
  6. Rutina a la hora de levantarse y acostarse: Como ya se vio en el anterior post es recomendable empezar a hacer una rutina de sueño para que el cuerpo se acostumbre.

En niños pequeños puede aparecer la ansiedad por separación. El niño llorará, gritará y no querrá por ningún medio ir al colegio. No se debe ceder ante esto, ya que sabemos que lo mejor es que vaya. El mes de Septiembre y el de Octubre, especialmente en los cursos de infantil suele ser un mar de lágrimas.  Sólo hay que recordar que van a aprender mucho, van a hacer nuevos amigos y tendrán nuevas historias que contar el verano que viene. Por lo demás paciencia y a aprender mucho.

Logo_Moonlight                                         https://moonlightpsychology.com                                   

Copyrighted.com Registered & Protected  KJ5N-QFW1-2MPR-KUZL

Email   Síguenos – Follow us:Síguenos en TwitterSiguenos en Tumblr


Vuelta a la rutina, ¿con el «síndrome» postvacacional?

¡Bienvenidos a la realidad!!…o ¿mejor no?. Las vacaciones para la gran mayoría se han acabado, siempre hay algunos afortunados que las disfrutan en Septiembre o incluso en otro mes. Los pobres a los que se les hayan acabado ya sus vacaciones igual estén experimentando lo que llaman como síndrome postvacacional. No quiere decir que aparezca ahora sólo en verano (en el hemisferio norte ahora), sino que tras un periodo largo de vacaciones (que normalmente son en verano) cuesta más volver a la rutina habitual, a los trabajos y a la vida normal en las ciudades. La Universidad de Valencia lo ha definido como una mala adaptación a la vida activa.

En realidad no es un síndrome como tal, sino una serie de síntomas que van apareciendo cuando se vuelve a la rutina diaria. Por ejemplo puede ser insomnio, falta de apetito, cambios de humor, etc.  Por eso es importante programar la vuelta de forma tranquila y cómoda. Se trata de un proceso que aunque se repite cada año, normalmente, es un proceso de cambio. Por tanto es la adaptación a una nueva situación tras varios días descansando. La ansiedad o la tristeza pueden aparecer fácilmente en la vuelta a la rutina.  Todo depende de cada persona y como se adapte cada una a estos cambios.

Los cambios pueden ser tanto físicos como psicológicos:

  • Físicos: Insomnio, cansancio, dolores de cabeza, problemas digestivos, etc.
  • Psicológicos: ansiedad, apatía, irritabilidad, cambios de humor, dificultad para concentrarse, tristeza, etc.

Todo esto suele pasar cuando han transcurrido entre 10 y 15 días y nos hemos vuelto a adaptar por completo a la vida habitual.

¿Cómo evitar esto?

  • Programar la vuelta con antelación: Volver el día de antes o el mismo día, aunque se quieran aprovechar al máximo las vacaciones no es la mejor idea.
  • Aprovechar los momentos de descanso: En la vuelta a la rutina no todo debe ser trabajo, o al menos no todo sobretodo al principio. No descuides la familia y las relaciones sociales.
  • Tiempos de comida y horarios: Volver unos días antes de comenzar con el trabajo o la vida habitual a la rutina de horarios de comidas y de sueño, hará más llevadero y fácil la vuelta.
  • Dormir bien: Además de los horarios, es importante empezar a dormir un número adecuado de horas los días previas, en vacaciones se suele trasnochar más y no madrugar y luego la vuelta la rutina de sueño cuesta.
  • Practicar ejercicio: De forma moderada diariamente ayudará a que te sientas mejor.
  • Relajación: Practica distintas técnicas de relajación o escoge la que mejor se adapte a ti, te ayudará en tu vuelta.
  • Buena actitud: La actitud positiva ayudará a sobrellevar mejor la vuelta. También es bueno ser realistas, las vacaciones en algún momento se tenían que acabar, ojalá fueran eternas, pero no y lo sabías.

Por eso lo mejor es paciencia, intentar seguir estos consejos o sino siempre nos quedarán las fotos de la playa para seguir soñando….

Bienvenido a la playa

Logo_Moonlight                                         https://moonlightpsychology.com                                   

Copyrighted.com Registered & Protected  KJ5N-QFW1-2MPR-KUZL

Email   Síguenos – Follow us:Síguenos en TwitterSiguenos en Tumblr


¿Qué es el P.I.R?: Conociendo más esta oposición

A algunos de vosotros ajenos a la psicología quizá os suene, quizá sea conocido o quizá no sepáis que es.  Para los psicólogos en España, se trata de algo bien conocido por todos, a lo que no todos aspiran (por el motivo que sea) y es un objetivo no imposible de alcanzar pero que si llega es través de muchas horas de estudio y esfuerzo.

El PIR (Psicólogo Interno Residente), es una oposición para psicólogos. Con ella puede acceder a una residencia de cuatro años en hospitales del territorio español. Se asemeja a otras oposiciones de la rama sanitaria como el MIR para los médicos.

La primera vez que se realizó fue en el año 1983 a nivel de comunidades y a partir del año 1994 a nivel nacional. La realización del examen PIR es de carácter anual. Se centra en el ámbito de la psicología clínica aunque pueden acceder todos los licenciados en psicología (si no cambian las cosas en el futuro).

Existen muchas academias que preparan este examen, tanto con clases como con temarios y simulacros de examen. También se puede preparar el examen cada persona por su cuenta. Éste consta de 235 preguntas y se suele celebrar entre en Enero y principios de Febrero. Al examen hay que llegar con fuerzas ya que dura unas cinco horas. Además y como no podía ser de otra manera es de tipo test dónde nos proporcionan en cada ítem cinco respuestas y hay que señalar la verdadera o la más verdadera (cómo odio que hagan eso). Siendo la respuesta correcta 3 puntos, la incorrecta resta 1 y las respuestas en blanco ni restan ni suman. Si quieres plaza debes contestar todas, de perdidos al río. La gente que se presenta como en todas las oposiciones hay de todo: los que van con lo «puesto» a probar fortuna, los que han estudiado un poco un par de meses y los que llevan mucho tiempo estudiando y se conocen el examen perfectamente…que no siempre esto se traduce en plaza.

El temario es extenso y básicamente es dar un buen repaso y estudio a la carrera e incluso estudiar mucho más en profundidad temas que apenas trataste en la carrera. Preparar cualquier oposición puede ser frustante por el tiempo empleado. No desesperes, sacar plaza a la primera en esta oposición es bastante complicado pero no imposible, conozco casos del milagro.

Sí lo tuyo es el PIR mucha suerte, muchas horas de estudio y ¡¡¡a por ello!!!

Copyrighted.com Registered & Protected  KJ5N-QFW1-2MPR-KUZL Logo_Moonlightsinpalabras2www.moonlightpsychology.com


10 claves para hablar mejor con tus hijos

Por suerte o por desgracia los hijos cuando llegan no tienen un manual de instrucciones. Cada hijo, por muchos que se tengan, es diferente. En ocasiones no se sabe como dirigirse a ellos, sean más pequeños o más mayores. Esto puede ser bien porque sea vuestro primer hijo/a, bien porque no eres muy hablador, o simplemente porque no sabes como hacerlo bien o de forma más efectiva. A continuación os dejo algunas claves que podrían ser de utilidad para todos los padres, especialmente para los primerizos cuando hablan los hijos sobre temas cotidianos de sus vidas. Estas son las 10 claves para hablar mejor con tus hijos:

  1. Tu hijo/a es una persona: Por tanto trata a tu hijo/a  como tal. Tiene sentimientos, habla (más o menos según la edad), se mueve, nos informa con sus gestos y sus movimientos. Por tanto no es un robot.
  2. Presta atención a lo que tenga que decir: por ser pequeños, por ser niños, no tenemos porque no hacerles caso (cuidado en las rabietas). Debe prestar atención a sus palabras, aunque a veces nos parezcan las mismas. Es su forma de expresarse con nosotros
  3. No interrumpir: Hay que dejar que expresen todo lo que nos quieren decir. Es dejar que se exprese y ya posteriormente pasamos a hablar nosotros para contestar, reprender si es una mala conducta, etc.
  4. Empatía, empatía y empatía: Es decir muestra que le estás entendiendo o tratando de entender que conoces las emociones que está teniendo, lo que le está pasando y todo desde el cariño de un padre o una madre.
  5. Establece comunicación: Contesta como si fuera una conversación de lo más normal, esto servirá para que tu hijo/a vea que se está comunicando contigo.
  6. Usa frases cortas y no complicadas: según la edad del niño lo mejor es usar frases concisas que las entienda bien de acuerdo a su nivel de desarrollo.
  7. Consejos útiles: Habrá ocasiones en las que los hijos no hagan caso, pero la sabiduría de los padres se demuestra a través de los consejos útiles que tarde o temprano los hijos usarán.
  8. Escuchando, escuchando: Tu hijo/a debe ver que le escuchas, tanto por las respuestas que das como por tu postura, tus gestos y tus movimientos. Sí dices que sí pero estas dado la vuelta y ni le miras por ejemplo, podría entender que no le quieres hablar con él.
  9. Repite los consejos y lo que quieras decirle: Para comprobar que se ha enterado, pero no seas pesado sino será el efecto contrario.
  10. Muestra afectividad: Al terminar muestra ese cariño padre-hijo, madre-hijo, con el fin de acabar bien la charla.

Logo_Moonlight                                         https://moonlightpsychology.com                                   

Copyrighted.com Registered & Protected  KJ5N-QFW1-2MPR-KUZL

Email   Síguenos – Follow us:Síguenos en TwitterSiguenos en Tumblr